
Muchos inversionistas latinoamericanos conocen bien Brickell y han caminado Tribeca en Nueva York. Pero pocos conocen el punto donde ambos mundos se juntan: South of Fifth. Basta cruzar Fifth Street hacia el sur en Miami Beach para que cambie todo: menos turistas, más vecinos, calles tranquilas y edificios frente al mar. SoFi, como le dicen los locales, tiene la sofisticación discreta del barrio neoyorquino, con algo que Nueva York no puede ofrecer: la playa a una cuadra.
Y como en Tribeca, la vida pasa en la mesa. En pocas cuadras conviven Joe's Stone Crab, Carbone, Prime 112, Milos, Smith & Wollensky y Stubborn Seed. Aquí se camina a cenar y se termina la noche en South Pointe Park, mirando salir los cruceros.
Para un inversionista, ese estilo de vida tiene un valor concreto: SoFi es un barrio pequeño, prácticamente desarrollado y con muy poco espacio para nuevas construcciones. Una combinación de ubicación, exclusividad y oferta limitada que ayuda a explicar por qué sigue siendo una de las direcciones más codiciadas de Miami Beach





